Cuando hablamos de gestionar el tiempo, nos referimos a la necesidad que tenemos con la actual sobrecarga de trabajo administrativo de nuestra profesión, de sacarle el mayor partido posible a nuestra estancia en nuestro lugar de trabajo.
Si las reuniones no se gestionan adecuadamente no vemos abocados a malgastar horas en reuniones tediosas que no conducen a ningún sitio, y a sentirnos, por ende, frustrados por no disponer de nuestro tiempo y desperdiciarlos.
Para evitar, en la medida de lo posible, esta situación proponemos el siguiente decálogo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario